La Subdirección de Servicios Médicos de Petróleos Mexicanos, a cargo de Ruy López Ridaura, asignó los servicios de hemodiálisis para tratamiento sustitutivo renal de pacientes con enfermedad renal crónica terminal por lo próximo 20 meses a la empresa filial alemana Fresenius Medical Care de México SA de CV, sobre la que pesan quejas, sanciones e inhabilitaciones.
A través de la licitación DAS-CAN-S-GCSS-MAGA-106089-2026-1, la empresa establecida en Zapopan, Jalisco, y que es filial de la empresa alemana Fresenius, ganó los servicios por un monto final de $330,104,134.80 pesos, con el aval de los funcionarios Norma Flores Garcés, gerente de contrataciones para Servicios de Soporte; revisada y elaborada por Damaris Saraí Virrueta Theurel y Martha Alicia González Aldana.
Al final del día, Fresenius Medical Care de México fue la única que ofreció descuento del 1 por ciento a su oferta original, por lo que terminó llevándose los servicios por encima de la empresa Soluciones Tecnológicas Medicas SA de CV, de Tania Elizabeth y Gonzalo Antonio Nava Gallegos, que ofertaron $347,810,870 pesos, sin descuento.

NEGRO HISTORIAL
Fresenius Medical Care de México, S.A. de C.V., el gigante de la salud renal, se encuentra bajo el escrutinio público tras la acumulación de un historial marcado por sanciones legales y éticas tanto en territorio nacional como en el extranjero. Lo que se presenta como una labor humanitaria para pacientes con insuficiencia renal, esconde una serie de prácticas irregulares que han costado millones de dólares en multas.
En 2019, la compañía protagonizó uno de los mayores escándalos de corrupción en el sector salud. El Departamento de Justicia y la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) impusieron una sanción de 231.7 millones de dólares. Las investigaciones confirmaron que Fresenius implementó un esquema de sobornos en 17 países para asegurar contratos gubernamentales. México fue pieza clave en este entramado, donde se detectaron pagos indebidos a funcionarios para obtener ventajas competitivas en el sector público.
A nivel nacional, la relación de la empresa con las instituciones de salud pública ha sido turbulenta: por prácticas monopólicas, luego que, en 2011, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) denunció a la empresa por conductas que impedían la libre competencia en el mercado de servicios de diálisis.
Además, en 2016 la entonces Secretaría de la Función Pública (SFP), le impuso una multa de $1,051,500 pesos e inhabilitó a la filial mexicana por 2.5 años. El motivo fue el incumplimiento crítico de contratos de hemodiálisis con el IMSS, poniendo en riesgo la continuidad del tratamiento de miles de derechohabientes.
Además, sobre la empresa pesan investigaciones fiscales internacionales señalan que la compañía habría evadido hasta 2 mil 900 millones de euros en impuestos, mientras que más de 8 mil millones de euros permanecen en paraísos fiscales como Islas Caimán, Delaware y Hong Kong.

DETRÁS DEL MONOPOLIO DE LAS DIÁLISIS
De acuerdo con documentos oficiales, el consejo de administración de la filial mexicana de Fresenius es presidida por Edgar Fernando Robles Plascencia; José Arturo Ruiz Ramos, como secretario; y Jorge Ledesma Gallardo, como tesorero.

