Biden y Netanyahu se reúnen en busca de un histórico acuerdo con Arabia Saudita

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Joe Biden y Benjamin Netanyahu se reunieron el miércoles para limar asperezas tras meses de tensión, con la vista puesta en un acuerdo para normalizar los lazos de Israel con Arabia Saudita a pesar de las preocupaciones de Estados Unidos sobre el estado de la democracia israelí.

Biden dijo que ambos tuvieron una “conversación sincera y constructiva” en Nueva York en sus primeros intercambios desde que el primer ministro israelí fue reelegido en diciembre al frente de un gobierno de extrema derecha.

La reunión para mejorar las relaciones se produce mientras Biden presiona a Netanyahu para que llegue a un acuerdo para poner fin a décadas de enemistad con Riad, uno de los principales aliados regionales de Washington.

Netanyahu no fue recibido en la Casa Blanca debido a las preocupaciones de Biden sobre la controvertida reforma judicial de su gobierno pero se ganó una  invitación a Washington a finales de este año.

Biden, de 80 años, y Netanyahu, de 73, se inclinaron hacia adelante en sus sillas para darse la mano con un telón de fondo de banderas estadounidenses e israelíes cuando comenzó la reunión al margen de la Asamblea General de la ONU.

Biden dijo que discutiría “temas difíciles” con Netanyahu. La Casa Blanca informó después que “reiteró su preocupación por cualquier cambio fundamental en el sistema democrático de Israel”.

Biden se centró en el acercamiento en lugar del reproche y le dijo a Netanyahu que “incluso cuando tenemos algunas diferencias, mi compromiso con Israel, como usted sabe, es férreo”.

“Paz histórica”

Detrás de las conversaciones se esconde la tentadora posibilidad de un acuerdo entre Israel y Arabia Saudita, que Washington ve como una forma de estabilizar Medio Oriente y apuntalar su influencia contra Irán.

“Creo que bajo su liderazgo, señor presidente (Biden), podemos forjar una paz histórica entre Israel y Arabia Saudita”, declaró Netanyahu a la prensa, un acuerdo que puede “contribuir, en gran medida” a lograr la paz entre Israel y los palestinos.

El propio Biden parecía tener un ojo puesto en la historia mientras contemplaba un acuerdo de este tipo, que según funcionarios estadounidenses podría incluir garantías de seguridad para Arabia Saudita.

“Si uno de nosotros hubiera estado hablando de normalización con Arabia Saudita hace diez años, creo que nos habríamos mirado y nos habríamos preguntado: ‘¿Qué estuvo bebiendo éste?’”, bromeó por su parte el presidente estadounidense.

El príncipe heredero Mohammed bin Salmán líder de facto de Arabia Saudita dijo el miércoles en una entrevista que la normalización de las relaciones con Israel “está más cerca”.

Empero indicó que busca más avances para garantizar los derechos de los palestinos, mientras que el gobierno de Netanyahu continúa adelante con los controvertidos asentamientos en la Cisjordania ocupada.

Un funcionario de la administración estadounidense afirmó que existe un “entendimiento común” de que un acuerdo de este tipo supondría un “compromiso” y “cosas muy duras” para todas las partes.

Extremistas

Los líderes de Estados Unidos e Israel dijeron que también estaban de acuerdo en la necesidad de impedir que Irán obtenga armas nucleares. Teherán niega estar haciéndolo y afirma que su programa nuclear es pacífico.

Mientras tanto, Netanyahu trató de tranquilizar a Biden sobre la polémica reforma judicial, afirmando que Israel “defenderá los valores que nuestras dos orgullosas democracias aprecian”.

Las relaciones entre Netanyahu y el gobierno de Biden han sido difíciles desde que el líder israelí reapareció en la política al frente de una coalición de partidos de extrema derecha y ultraortodoxos.

El demócrata Biden describió anteriormente al gobierno de Netanyahu como “uno de los más extremistas” de la historia israelí, y criticó los planes de reforma judicial que han desatado protestas masivas en Israel.

Varios cientos de personas se manifestaron ante el edificio de la sede de la embajada estadounidense en Tel Aviv mientras los líderes se reunían en Nueva York. “Es hora de detener este golpe legal”, declaró a la AFP el manifestante Uri Ashery.

Mientras tanto, los lazos con Washington se habían tensado aún más por la expansión por parte del gobierno israelí de los asentamientos judíos en los territorios palestinos ocupados.

En un aparente desaire a Netanyahu, Biden recibió en julio al presidente israelí, Isaac Herzog, un político moderado, en la Oficina Oval.

Pero las cálidas declaraciones después de meses de tensiones reflejaron el hecho de que “ni Biden ni Netanyahu pueden permitirse una mala reunión”, comentó Aaron David Miller, del grupo de expertos Carnegie Endowment para la Paz Internacional.

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